La parroquia de Santa María, templo que acoge la Hermandad de la Quinta Angustia a donde pertenece el alma y corazón del exaltador Miguel Falcón, pues este utrerano es el hermano mayor la misma, fue el escenario de la exaltación del Junio Eucarístico este 31 de mayo a eso de la una de la tarde, dando por iniciada la celebración de la Eucaristía en este mes de junio, con los eventos estivales del Corpus Christi en Utrera.

Musicalmente estuvo acompañado por la Agrupación de Cámara de la Asociación Álvarez Quintero y presentado por Ana del Pilar Rubio, quien realizó un recorrido por la trayectoria personal, profesional y cofrade del exaltador. Durante su intervención destacó la intensa vinculación de Falcón con la Hermandad de la Quinta Angustia desde su nacimiento, su compromiso con las hermandades de Utrera y Sevilla, así como su profunda vida de fe y servicio a la Iglesia.
Tras la presentación, Miguel Ángel Falcón tomó la palabra para ofrecer un emotivo discurso centrado en la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento. El exaltador recordó que, tras las manifestaciones de fe vividas durante la Semana Santa y las romerías, la Eucaristía representa la esencia misma de la fe cristiana, al encontrarse en ella la presencia verdadera y permanente de Cristo.
A lo largo de su intervención, Falcón profundizó en el misterio de la Santísima Trinidad y su íntima relación con la Eucaristía, definiéndola como «el corazón mismo de Dios latiendo en la tierra». Con un lenguaje cargado de espiritualidad, destacó el amor del Padre que entrega a su Hijo, la presencia real de Cristo en el Sagrario y la acción del Espíritu Santo que hace posible el milagro eucarístico en cada celebración. El exaltador invitó a los asistentes a vivir la fe desde la adoración, la oración y el compromiso con los más necesitados, recordando que la Eucaristía no termina en el altar, sino que debe prolongarse en la vida cotidiana a través de las obras de amor y caridad.
La intervención estuvo marcada por constantes referencias a la adoración al Santísimo, a la importancia de la comunión y al papel central que ocupa la Eucaristía en la vida de la Iglesia. En uno de los momentos más destacados de su discurso afirmó que «quien comulga de verdad ya no vive igual», subrayando la capacidad transformadora del encuentro con Cristo sacramentado.
Con esta exaltación, el Consejo de Hermandades y Cofradías de Utrera dio inicio a los actos principales del Junio Eucarístico 2026, un tiempo especialmente dedicado a la reflexión, la adoración y la preparación de la solemnidad del Corpus Christi, una de las celebraciones religiosas más significativas del calendario litúrgico.







