Después de una larga enfermedad, que lo tenía postrado desde hace algunos años, ha fallecido en su pueblo de adopción, Utrera, a la edad de 82 años, uno de los maestros que maás intensa y profunda huella ha dejado en la comunidad educativa de nuestra Ciudad. Pacense de nacimiento (Badajoz), con apenas 21 años se asienta en Utrera para dar clases en nuestro Colegio Público Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, donde pronto destaca por su bonhomía y dedicación a la enseñanza.

Miles de alumnos han pasado por sus manos, dejando profunda huella en todos aquellos que lo conocieron. Descanse en Paz, uniéndonos en su dolor con sus hijos Alma y Joaquín, nietos y, sobre todo, con su compañera de vida, Ana María, maestra también.







