El Pleno del Ayuntamiento de Utrera, en su sesión ordinaria correspondiente al mes de abril, ha aprobado por unanimidad el nombramiento del actual Estadio Municipal de Vistalegre como “Estadio Municipal José Antonio Reyes Calderón”, en reconocimiento a la extraordinaria trayectoria deportiva del futbolista utrerano y a su estrecha vinculación con la ciudad.

El delegado de Deporte y Juventud, Israel Bascón, ha destacado el significado de este reconocimiento señalando que “hablar de José Antonio Reyes es hablar de Utrera en su máxima expresión. Creció en nuestras calles, soñó con un balón en los pies y, gracias a su talento, esfuerzo y determinación, logró alcanzar la élite del fútbol mundial sin perder jamás su esencia y sus raíces utreranas”. En este sentido, ha subrayado que “su trayectoria deportiva es sobradamente conocida y admirada, convirtiéndose en uno de los futbolistas españoles más laureados de su generación”, destacando además que “más allá de los éxitos deportivos, representa el orgullo de pertenecer a un pueblo, en cada estadio, en cada partido, en cada celebración, siempre estuvo presente el nombre de Utrera, reivindicando sus orígenes y convirtiéndose en un auténtico embajador de nuestra ciudad”.

El nuevo nombre del estadio supone un homenaje permanente a una de las figuras más destacadas del fútbol español de las últimas décadas. Tal y como ha explicado Bascón, “su recuerdo permanece vivo en la memoria colectiva, en cada conversación, en cada niño que juega soñando con seguir sus pasos, en cada rincón donde su nombre sigue resonando con respeto y admiración”.
El acuerdo aprobado contempla, además, la inscripción de la nueva denominación en el Inventario de Bienes del Ayuntamiento y la colocación de la correspondiente placa identificativa en el estadio. Asimismo, el Consistorio organizará un acto institucional de homenaje, que contará con la familia y amigos de José Antonio Reyes, quienes han agradecido al Ayuntamiento este reconocimiento.
Sobre el alcance de esta decisión, el delegado ha indicado que “nombrar un espacio público en su honor no es solo un gesto simbólico, sino un acto de transmisión de valores, reconocimiento histórico y compromiso con las generaciones futuras”. En esta misma línea, ha añadido que “vincular su nombre a un espacio de estas características es especialmente significativo y coherente con su legado; es convertirlo en algo tangible, visible y duradero, es garantizar que cada niño que cruce sus puertas recuerde su historia”.







