El pasado 19 de marzo, el Auditorio Riberas del Guadaíra fue escenario de una imponente interpretación del Réquiem de Verdi, una de las obras más exigentes y monumentales del repertorio sinfónico-coral. La Orquesta Sinfónica Artis et Culturae, dirigida por el prestigioso maestro Jonathan Hirsh, logró una interpretación marcada por la sobriedad, el equilibrio y una contundente potencia sonora.

La formación consiguió armonizar con solvencia la intensidad de los Smith College Singers y el Coro Masculino de Andalucía, junto a la calidad vocal de los solistas: la soprano Paola Leguizamón, la mezzosoprano Inmaculada Águila, el tenor Francisco J. Sánchez y el bajo Víctor Cruz. La magnitud del espectáculo no se detuvo ahí. Al día siguiente, 20 de marzo, el mismo programa se interpretó en la Iglesia de San Jacinto, un espacio de acústica privilegiada que aportó una dimensión aún más envolvente a la obra de Giuseppe Verdi.
Ambas citas estuvieron marcadas por el rigor técnico y la capacidad organizativa de una formación que logró coordinar a más de trescientos músicos sobre el escenario, evidenciando una notable madurez artística.
La respuesta del público, entregado ante la fuerza expresiva de la obra, confirma el excelente momento que atraviesa la música sinfónica en la provincia de Sevilla. Una doble jornada que no solo reafirma el valor de estas iniciativas culturales, sino que también demuestra que el crecimiento y la proyección de este tipo de proyectos siguen en alza.







