La capilla de la Santísima Trinidad acogió en la noche de ayer el acto de presentación del cartel anunciador del Vía Crucis del Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Utrera 2026, una cita que marca el camino hacia la próxima Semana Santa. El Vía Crucis de este año estará presidido por el Santísimo Cristo de los Afligidos, con motivo del 60 aniversario de la vuelta al culto de la venerada imagen, tras los incendios sufridos en la Semana Santa de 1965.

El hermano mayor de la Hermandad de la Santísima Trinidad, José Manuel Aguilar, fue el encargado de abrir el acto y presentar al autor del cartel, el artista utrerano José Antonio Sanmartín Ledesma, reconocido perito en dorado y policromado de la madera. Formado en el taller del maestro Manuel Calvo Camacho desde la década de los noventa, Sanmartín ha participado en importantes trabajos de restauración y dorado tanto en Utrera como en distintos puntos de la geografía española.

Entre sus intervenciones más destacadas se encuentran trabajos en pasos y retablos de Málaga, Linares y Madrid, así como en reconocidas hermandades sevillanas. En Utrera, su sello puede apreciarse en pasos como el del Cristo del Amor, la Oración en el Huerto o el de los Olivareros, entre otros. Además de su labor como dorador, José Antonio posee una destacada faceta pictórica, que ya ha quedado reflejada en anteriores carteles editados por el Consejo de Hermandades, como el del Vía Crucis de 2019 y el de la Semana Santa de 2021.
El cartel presentado para 2026 es fruto de un doble encargo y combina fotografía y pintura. La obra representa una de las estaciones del Vía Crucis: el momento en el que la Verónica limpia el rostro de Cristo, quedando impresa su imagen en el paño. La fotografía ha sido realizada por Antonio Rodríguez Ledesma, contando además con la colaboración de una modelo y de la propia hermandad.
Durante su intervención, el autor destacó la profunda importancia del Cristo de los Afligidos para Utrera, definiendo su rostro como “un icono” de la ciudad, comparable al de otras imágenes de gran devoción en Sevilla. Asimismo, agradeció el respaldo de su familia, especialmente de su esposa e hijos, que le animaron a aceptar el encargo.
El acto concluyó con palabras de felicitación al autor y una oración conjunta, poniendo de relieve el carácter espiritual y artístico de una obra que anuncia uno de los momentos más significativos de la Cuaresma utrerana.







