La borrasca Leonardo ha pasado por Utrera con incidencias menores de las que inicialmente se preveían. Sin embargo, la situación es distinta en las pedanías de Guadalema de los Quintero y, especialmente, de Pinzón, donde los vecinos sí están sufriendo mayores consecuencias. En Guadalema, el problema es que el arroyo en el que desagua el municipio, es el que recoge el agua del pantano Torre del Águila, con lo cual, dependiendo de lo que el pantano alivie, el arroyo ya no es capaz de asumir más agua y, por lo tanto, se queda retenida en la localidad. Para ello, en previsión de lo que pueda ocurrir en las próximas horas, desde la delegación de Obras e Infraestructuras se ha trasladado material para hacer un dique de contención con sacos y arena que puedan frenar el agua si es necesario.

También se han registrado problemas en el suministro eléctrico en algunos sectores, en los que se está trabajando en estos momentos para restablecer el servicio lo antes posible.
En cuanto a Pinzón, el problema llega del Brazo del Este que es donde drena el municipio y donde llegan las aguas del arroyo del Salado y del propio pantano, además de la subida del Guadalquivir que también influye en el entorno y satura la evacuación de aguas del municipio. En este momento, están funcionando las bombas extractoras con las que cuenta Pinzón, además de otras ocho bombas con grupos electrógenos instaladas por la Comunidad de Regantes y que están aliviando el agua.

En todos los casos habrá que ver cuál es la evolución en las próximas horas cuando, además de la lluvia, llegue a los cauces el agua de los desembalses y escorrentías porque los terrenos están ya saturados para absorber más agua. No obstante, en este momento la situación está controlada, aunque se está en vigilancia permanente y trabajando sobre el terreno.
En Utrera, las incidencias son la caída de numerosas señales de tráfico, que han sido retiradas a lo largo de toda la jornada por el personal de Obras, que también se ha ocupado de la limpieza y vigilancia de cauces, y actuaciones y revisión de cornisas y algunos elementos desprendidos o en riesgo de desprenderse.
Del mismo modo, los trabajadores de Parques y Jardines han estado actuando toda la jornada en la retirada de árboles caídos y ramas, además de asegurando y revisando la arboleda prácticamente por todas las zonas de Utrera. En consecuencia, las instalaciones deportivas al aire libre, los parques, el Cementerio Municipal y el Castillo de Utrera permanecerán cerrados hasta que las condiciones sean óptimas para su reapertura.
El alcalde, Francisco Jiménez, está siguiendo la evolución de todas las actuaciones y ha señalado que, “en estos momentos, la prioridad se centra en las pedanías, que permanecerán vigiladas de forma permanente. Confiamos en que la noche transcurra sin incidencias, ya que, según ha informado la Junta de Andalucía, el temporal remite y, aunque se mantiene la alerta amarilla, será considerablemente más moderada que la de hoy. En cualquier caso, seguimos atentos a la evolución de la situación y con todos los dispositivos preparados por si fuera necesario intervenir”.
El primer edil envía un mensaje de tranquilidad y de agradecimiento a todos los empleados municipales y cuerpos que están trabajando todos estos días, y recuerda que mañana las clases escolares se retoman, “señal de que vamos recuperando la normalidad, poco a poco”







