Afectan al IBI y al Impuesto de Circulación y, en palabras del concejal de Hacienda son ajustes “moderados y necesarios” para cumplir con la imposición del Ministerio de Hacienda.

El Ayuntamiento llevará a la sesión plenaria de mañana jueves, 1 de agosto, una propuesta para la actualización de dos ordenanzas fiscales, el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), lo que conocemos como impuesto de circulación.
Según el concejal de Hacienda, J. Antonio Plata, estas medidas son consecuencia directa del Plan de Ajuste que el Ministerio de Hacienda ha requerido al consistorio utrerano, que obliga a la revisión de ingresos y gastos, “para la sostenibilidad de los servicios públicos que se prestan a los ciudadanos y, en ambos casos se trata de una subida moderada para los ciudadanos, pero necesaria para la economía municipal”. La modificación del IBI urbano plantea un ajuste del tipo impositivo, que pasará del 0,624% al 0,6563% y viene a dar respuesta al aumento de los costes municipales teniendo en cuenta que el IPC ha subido un 24,7% desde 2017 y eso repercute directamente en el mantenimiento de servicios como limpieza, alumbrado, parques o ayudas sociales.
Si tomamos como ejemplo una vivienda con un valor catastral de 50.000 €, pasaría a pagar unos 328 € al año, es decir, 16 € anuales más que ahora. Se mantienen las bonificaciones para familias numerosas y viviendas de protección oficial (VPO), así como la exención para recibos muy bajos, inferiores a 10 euros anuales.
Por otro lado, se actualiza también el impuesto de circulación. En este caso, la exención total que hasta ahora tenían los vehículos con más de 25 años pasa a aplicarse solo a los que tengan 30 años o más, del mismo modo que lo contempla la Dirección General de Tráfico. Esta medida apenas afecta a una minoría de vehículos. Se mantienen las bonificaciones para coches eléctricos, que pasan del 40% al 20%, para los híbridos o de motor mixto, se modifican del 20% al 10%. Salvo las modificaciones comentadas, el resto de tasas se mantienen congeladas igual que el pasado año.
El concejal de Hacienda señala que “no podemos obviar la subida generalizada del coste de la vida, que se ha dejado sentir de manera importante en todos los servicios que se prestan desde el Ayuntamiento, por lo que es necesario que realicemos los ajustes necesarios, con el menor impacto posible en la economía de los ciudadanos, como en este caso, pero actuando de manera responsable para poder garantizar y mejorar los servicios que se prestan, que sean de calidad y acordes a la ciudad con 53.000 habitantes que Utrera es en la actualidad”. Plata recuerda que el Plan de Ajuste, “obliga a los ayuntamientos a tomar este tipo de decisiones para mantener las cuentas saneadas y asegurar el equilibrio presupuestario”.
Ambas actualizaciones, tanto la del IBI como la del Impuesto de Circulación, serán efectivas a partir del 1 de enero de 2026.