El domingo 7 de junio la parroquia de Santa María junto a representación institucional, eclesiástica y un pequeño grupo de cada hermandad Sacramental, Penitencia y Glorias de nuestra ciudad, vivieron el Corpus Christi de la parroquia con la salida procesional de la Custodia del Santísimo Sacramento, Niño Jesús Eucarístico y la Virgen del Dulce Nombre, que este año lució de forma especial con su ráfaga procesional totalmente restaurada. Frente a las fuertes temperaturas que se preveían para la jornada, la decisión novedosa de la Hermandad Sacramental de modificar el horario -normalmente la salida tenía lugar por la mañana- para las 20.30h hizo que la presencia de público fuera más efusiva debido al viento fresco vespertino.

El cortejo procesiona partió desde el templo parroquial al pasar las ocho y media de la tarde para iniciar un recorrido que discurrió por las calles Antonio Maura, Sor Marciala de la Cruz, Santa Ángela de la Cruz, San Fernando, Marcos Pérez, Mota de Santa María, Rodrigo Caro, La Plaza, Menéndez Pelayo y Padre Miguel Román, recogiéndose algo más tarde de lo previsto inicialmente.
A su paso por las calles céntricos de la localidad no faltaron las flores, los altares y las alfombras de ramas de juncia y romero para recibir a los tres pasos al ritmo de la Banda Muchachos de Consolación abriendo el cortejo y la Asociación Musical Álvarez Quintero cerrándolo.







