La asociación Apdis ha manifestado hoy su profunda indignación ante el anuncio del Ayuntamiento de Utrera sobre las obras de restauración y mejora de los salones nobles de la Casa Consistorial (antiguo Palacio de los Cuadra). A pesar de contar con un presupuesto de 47.000 € destinado a la recuperación de este patrimonio, el proyecto ha ignorado por completo la accesibilidad universal.

Actualmente, de los cuatro salones que conforman este espacio de alto valor histórico y administrativo, tres son totalmente inaccesibles para personas que utilizan sillas de ruedas o tienen movilidad reducida. Tanto el Salón Alemán, como el Árabe y el Chino, presentan escalones en sus umbrales que suponen un muro físico para una parte de la ciudadanía de Utrera.
«Celebramos que se cuide nuestro patrimonio, pero el patrimonio no tiene valor si excluye a las personas», declaran desde la asociación. «Resulta hiriente leer que se invierte en restaurar columnas, vidrieras y elementos decorativos mientras se mantiene una barrera que nos impide entrar. La verdadera ‘transparencia institucional’ empieza por permitir que todos los vecinos puedan acceder a las dependencias de su Ayuntamiento por igual».
Un incumplimiento de la legalidad vigente
La asociación recuerda que la Ley General de derechos de las personas con discapacidad (Real Decreto Legislativo 1/2013) y el Código Técnico de la Edificación obligan a que los edificios públicos cuenten con itinerarios accesibles. La condición de edificio histórico no puede utilizarse como excusa permanente para la exclusión, existiendo hoy en día soluciones técnicas reversibles y estéticas que cumplen con la normativa de patrimonio.
Desde Apdis se ha procedido a registrar un escrito oficial exigiendo:
- La revisión inmediata del proyecto para incluir rampas o soluciones de nivelación.
- Que se priorice el acceso de las personas sobre los elementos meramente decorativos.
- Una reunión con los responsables de obra para garantizar que la inversión cumpla con la ley.
«No pedimos que se altere la belleza del palacio, pedimos que se nos respete como ciudadanos. Si el Ayuntamiento de Utrera quiere presumir de modernidad y cultura, no puede dejar a nadie en la puerta por culpa de tres escalones», concluyen.







