En un pequeño acto litúrgico guiado por Antonio Ortiz, sacerdote de la Comunidad Obrera de las 3 mil viviendas de Sevilla, la Hermandad de la Trinidad de Utrera ha vivido un momento histórico al recibir una reliquia de hueso de San Juan Bosco, el «Padre y Maestro de la juventud». El acto, celebrado en la capilla de la hermandad, sella el profundo vínculo entre la familia salesiana y la corporación trinitaria. La entrega fue realizada por la Archicofradía de María Auxiliadora (ADMA) quien destacó la alegría de este encuentro fortuito que acabó materializándose en un regalo espiritual para la ciudad.

Durante la ceremonia, se enfatizó que la llegada de la reliquia no es un hecho aislado, sino la culminación de un anhelo compartido. Antonio Ortiz, quien mantiene una estrecha relación con la hermandad desde su infancia, recordó con humor y afecto los inicios de esta gestión,«Esto fue en un principio un atraco a mano armada… y hoy ha sido un sueño que se ha hecho realidad por las dos partes».
El momento culminante llegó con la entrega del documento de autenticidad y la pequeña pieza ósea del santo turinés. El representante salesiano fue tajante sobre el destino de la reliquia, «Si Don Bosco ha venido a la Trinidad es porque Don Bosco quería venir a su casa».

Tras la entrega y beso del Hermano Mayor José Manuel Aguilar, el primer joven en besarla fue su propio hijo, el concejal del PP Ignacio Aguilar, simbolizando el relevo generacional y el compromiso de la hermandad con los más jóvenes, con quienes San Juan Bosco estaba muy involucrado.
La homilía se centró en la figura de Don Bosco como modelo de empatía y justicia social. Se instó a los presentes a no ser «rivales», sino «hijos de Dios», y a mantener una mirada limpia hacia el prójimo.
La hermandad reafirmó su misión de ser un refugio para aquellos que se sienten «tristes o desamparados», utilizando la historia de superación de San Juan Bosco como guía: «Don Bosco fue capaz de ser padre, maestro y amigo… fue la primera persona que creó un contrato bien para sus chavales».
El acto contó con una nutrida presencia de la Utrera cofrade y religiosa, incluyendo a Javier Aguilar, presidente del Consejo de Hermandades y Cofradías, los Hermanos Mayores de las hermandades Sacramental y de Los Estudiantes, representantes de la Asociación de María Auxiliadora y el coordinador de la fundación Oberti.
Para finalizar, la Hermandad de la Trinidad tuvo un detalle de agradecimiento con Antonio, recordando su pasado como nazareno de la cofradía y su papel fundamental como puente entre la congregación y la hermandad.







