La tarde del Miércoles Santo 1 de abril se vistió de blanco en Utrera con el discurrir de la Hermandad de los Aceituneros, fundada en 1959 por miembros del sector de la aceituna de la localidad y pionero en dar igualdad a la mujer para participar en la cofradía como nazarenas. Siendo la Hermandad más numerosa en cuanto a nazarenos en sus calles esa tarde, Utrera se llenó de blanco y verde para acompañas a Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna y María Santísima de la Paz.


Musicalmente acompañó de forma magistral la Banda de Cornetas y Tambores “Santísimo Cristo de los Remedios” de Castilleja de la Cuesta en el paso del Señor y Asociación Musical “Nuestra Señora del Águila”, de Alcalá de Guadaira en el paso de palio. Las cuadrillas de costaleros pudieron lucirse durante la estación de penitencia pero especialmente en su recogida y esa esplendorosa subida por la calle Rodrigo Caro, con el porche de la Parroquia de Santa María en penumbra (igual que pudimos ver el domingo con la Quinta Angustia) y decenas de personas congregadas a su alrededor para ver recogerse a «los niños de la paz».
Como cada año, pudimos ver grabado en los cirios del paso de palio la palabra «Paz», pidiendo por la misma en estos tiempos convulsos en los que vive el mundo.
Como estreno llevaban el llamador para el paso de palio diseñado por Sebastián Martínez y Orfebrería de Hermanos Fernández y cuatro ropas para los monaguillos del paso del Señor. Los capataces Valentín Campanario para el Cristo y Manuel Campanario para la Virgen, realizaron una exitosa estación de penitencia llevando a sus titulares a través de calles angostas, petaladas, revirás complejas y saetas en los balcones para concluir con un recogimiento en Santa María al son de «Pasan Campanilleros» para María Santísima de la Paz antes de entrar por la difícil puerta del Perdón, dando por concluido el día «epicentro» de la Semana Mayor de Utrera.







