El Grupo Municipal Socialista de Utrera ha publicado una nota de prensa en la que analiza el estado de los servicios de atención al ciudadano del consistorio. Según la formación de la oposición, el Ayuntamiento se ha convertido en un “espacio inaccesible para sus propios vecinos”, señalando dificultades tanto en la comunicación telefónica como en el acceso físico a las dependencias municipales.

El PSOE pone el foco en la dificultad que, a su juicio, encuentran los utreranos para realizar gestiones cotidianas. Los socialistas afirman que el sistema actual se encuentra “en la práctica, bloqueado”, aludiendo a teléfonos que no reciben respuesta y a una “imposibilidad real de contactar con las oficinas municipales”.
Uno de los puntos más destacados de la denuncia es la gestión de los accesos al edificio del Ayuntamiento. El PSOE critica la presencia de vigilancia en las puertas, alegando que actúa como un “filtro restrictivo” que impide la entrada a quienes no cumplen con requisitos previos estrictos, dejando “sin margen para explicar su situación ni atender gestiones urgentes”.
Para la formación socialista, esta situación no responde a una reorganización administrativa, sino a una falta de operatividad. “El resultado es evidente: no se puede entrar, no se puede llamar y no se puede gestionar”. El PSOE responsabiliza directamente al alcalde, Francisco Jiménez, y a su equipo de Gobierno (PP), asegurando que la “incapacidad” en la gestión está trasladando los problemas organizativos a la ciudadanía. Según los socialistas, cuando una administración limita el acceso, “deja de cumplir su función esencial: servir a la ciudadanía”.
El PSOE concluye su comunicado instando al Gobierno local a restablecer una atención que sea “normal, accesible y eficaz”. Recuerdan que garantizar el contacto y la respuesta por parte de las instituciones no debe considerarse una opción política, sino una “obligación básica de cualquier administración pública”.







