La reubicación del monumento al Abate Marchena ha desatado una nueva tormenta política en Utrera. Tras consumarse este pasado miércoles el traslado de la escultura desde su emplazamiento original en la Casa Surga hasta la zona de Los Olivareros, el PSOE local ha lanzado una dura crítica contra el gobierno de Francisco Jiménez, calificando la actuación de «operación ideológica» y denunciando un gasto de casi 50.000 euros de las arcas públicas.

Para los socialistas, esta intervención no responde a una necesidad de la ciudad, sino a un «revanchismo político» por parte del alcalde. Según el comunicado socialista, califican que Francisco Jiménez ha priorizado el traslado de la escultura por una supuesta «obsesión» de borrar los símbolos vinculados a las anteriores etapas de gestión socialista.
El punto más polémico de la denuncia se centra en el coste económico. Desde el PSOE aseguran que destinar cerca de 50.000 euros a mover una estatua supone un «error de prioridades» en un momento en el que, aseguran, el deterioro de la ciudad es progresivo. «Con ese dinero podrían haberse ejecutado actuaciones urgentes de mantenimiento urbano, mejoras en acerados o intervenciones en espacios públicos que sí mejorarían la vida diaria de los utreranos», señalan desde el grupo municipal de la oposición.
Los socialistas lamentan que el Gobierno del Partido Popular dedique esfuerzos y recursos públicos a lo que consideran un «ajuste de cuentas con el pasado» en lugar de afrontar los problemas actuales de Utrera. Según el PSOE, el traslado de la estatua el pasado miércoles es el reflejo de un Ayuntamiento más preocupado por la carga ideológica de sus acciones que por la gestión eficiente de los servicios básicos.
La reubicación del ilustre escritor utrerano a su nuevo emplazamiento en Los Olivareros deja así un escenario de división política, con una oposición que insiste en que la ciudad «continúa deteriorándose» mientras se financian operaciones con fines, a su juicio, meramente políticos.







