El Domingo de Ramos en Utrera se vivió con intensidad en las calles, plazas, bares y rincones de la localidad, con público masivo acudiendo al paso de las estaciones de penitencia de las tres hermandades que discurrieron por el centro sin incidencias en el recorrido, con el sol sobre nuestras cabezas aunque soplase el viento a ratos de forma intensa y molesta, haciendo que el dinero no terminase de ser cálido y la noche se volviese fría.

Aunque el viento no impidió que los utreranos, utreranas y visitantes acudieran a su cita cofrade, al inicio de la Semana Mayor de Utrera en las puertas de la Capilla de la Trinidad, con el paso de Nuestro Padre Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén. El mar blanco y celeste con las palmas en símbolo de alegría y gloria de Cristo, discurría por la calle Cristo de los Afligidos muy concurrida y el buen tiempo acompañando a la Agrupación Musical Virgen de la Esperanza, de Alcalá la Real de Jaén que ponía los sones musicales al paso del misterio de la primera Hermandad de la Semana Santa utrerana.

Al caer la tarde y de forma simultánea salía ya desde San Bartolomé el paso de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno en su Oración en el Huerto y desde Santa María la parroquia abría su puerta del Perdón para la Hermandad de la Quinta Angustia con el Cristo de la Caridad en su Sagrado Descendimiento y Nuestra Señora de los Ángeles en su Soledad.

Un pequeño incidente en una calle cercana al Ayuntamiento con un coche mal estacionado y la larga espera hasta que la grúa se lo llevó, impidió que ambas estaciones de penitencia pudieran realizar el recorrido en tiempo y forma pero una vez solventada la problemática, los nazarenos morados a través de la calle Ancha pusieron rumbo a su recorrido para entrar de nuevo en la capilla de San Bartolomé al compás de la Agrupación Musical “Muchachos de Consolación” de Utrera.
Por otro lado, con la calle Menéndez Pelayo hasta los topes de personas aguantando el frío y la noche ya cerrada encima, la Quinta Angustia con sus hermanos en color crema y terciopelo azul ponía rumbo a la Parroquia de Santa María para su recorrido, iniciando a las 23.30h y terminando sobre la 1 de la madrugada.

El silencio, la oscuridad y solo las velas de los pasos crearon una imagen de recogimiento e intimidad entre la Hermandad y los presentes que veían con la respiración contenida como las cuadrillas de costaleros giraban su cuerpo, retiraban las patas de los pasos de sus titulares y los devolvían a su templo con mucho mimo, cuidado y respeto al ritmo de unas hermosas melodías interpretadas por la Banda de Cornetas y Tambores Nazareno de Utrera en el paso de misterio y Banda de Música del Saucejo en el paso de palio.







