La Federación de Asociaciones Vecinales de Utrera (UTER) ha manifestado públicamente su «profunda preocupación y malestar» ante la situación que sufren las entidades ciudadanas y vecinales del municipio debido a la gestión de las subvenciones en régimen de concurrencia competitiva por parte del Ayuntamiento. Con la reciente publicación oficial de la Aprobación Definitiva de los Presupuestos Generales de Utrera para 2026 a mediados de este mes de octubre, «se constata que la maquinaria de las ayudas públicas vuelve a llegar muy tarde». Al haberse bloqueado administrativamente los créditos durante casi diez meses, la Delegación de Participación Ciudadana (Línea LE10) se verá obligada a lanzar la convocatoria a la carrera en la recta final del año.

Desde la UTER se califica este procedimiento, aunque legal, como una «estrategia de gestión nefasta e ineficiente para el tejido asociativo». Forzar las convocatorias en noviembre obliga a las asociaciones de los barrios a trabajar a ciegas durante todo el ejercicio económico supone:
- Asfixia financiera: Los colectivos vecinales se ven obligados a adelantar el dinero de sus propios bolsillos o a dejar facturas a deber a proveedores para poder realizar las actividades del día a día, asumiendo un riesgo económico enorme sin saber cuándo (o si) recibirán la ayuda.
- Pérdida de fondos públicos: Al reducirse drásticamente los plazos para tramitar y justificar los proyectos bajo la presión de que «quema el calendario» en diciembre, muchas asociaciones pequeñas se quedan fuera. Ese dinero presupuestado que no se otorga no se acumula para los barrios, sino que al cierre del año pasa al Remanente de Tesorería para terminar financiando otras áreas del Ayuntamiento o pagando deuda a los bancos.
La Federación vecinal recuerda que la ley es la misma para todos, «pero la voluntad política no». Numerosos ayuntamientos de la provincia de Sevilla gestionan sus cuentas con previsión para proteger a sus vecinos, convirtiéndose en el espejo donde Utrera debería mirarse:
• La Rinconada abre su ventanilla en marzo y ofrece talleres informativos para resolver dudas técnicas.
• Alcalá de Guadaíra publica sus líneas vecinales en abril, dividiendo con acierto el mantenimiento de locales y las actividades.
• Dos Hermanas, Tomares o Paradas gestionan sus expedientes entre mayo y junio, garantizando que el dinero llegue a los barrios antes de la campaña estival o a la vuelta de las vacaciones.
• Écija o Lebrija resuelven a principios de verano, evitando por completo el colapso administrativo de final de año.
«No podemos continuar gestionando la participación ciudadana a golpe de parche y con retroactividades que asfixian a las directivas de las asociaciones, compuestas por vecinos y vecinas voluntarios», declaran desde la UTER.
Por todo ello, la Federación anuncia que presentará una propuesta formal por Registro Electrónico dirigida al Ayuntamiento de Utrera. En ella se instará formalmente al equipo de Gobierno a activar el mecanismo de la tramitación anticipada de los expedientes de gasto durante el otoño. El objetivo es claro: garantizar que, de cara al próximo ejercicio, las bases reguladoras estén listas y el dinero salga a concurso público en la primavera del año correspondiente, permitiendo que las barriadas de Utrera puedan trabajar de forma digna, desahogada y con plenas garantías jurídicas.







