La Hermandad de los Gitanos de Utrera ha expresado públicamente su profundo agradecimiento tras la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad al Pueblo Gitano, un reconocimiento aprobado por el Pleno municipal el pasado 26 de febrero de 2026 por su aportación histórica, cultural y social a lo largo de seis siglos en la localidad. El acuerdo del Ayuntamiento de Utrera no solo distingue al Pueblo Gitano, sino que designa como depositaria de esta distinción a la Hermandad de los Gitanos de Utrera, que asume desde ahora la responsabilidad de custodiar la insignia. La entrega oficial tuvo lugar el pasado 8 de abril en el Teatro Municipal Enrique de la Cuadra, en un solemne acto público en el que la hermandad recibió la medalla y formalizó su compromiso de conservarla y garantizar su exhibición permanente.

La distinción, elaborada en oro de 18 quilates, presenta en su anverso la figura de la matrona que simbolizó a Utrera durante la visita del rey Felipe II en 1570, inspirada en las crónicas del humanista Juan de Mal Lara. La inscripción “Utrera, Praegrande Municipium” hace referencia al reconocimiento otorgado por Antonio de Nebrija. En su reverso, la medalla incluye una rama de laurel, el escudo de la ciudad y la leyenda “Benemerentibus suis”, completando una pieza de alto valor histórico y simbólico.
En su comunicado, la hermandad ha señalado que recibe este reconocimiento “con el corazón ensanchado”, subrayando que no representa únicamente a la entidad, sino a todas las generaciones gitanas que han formado parte de la historia de Utrera. “Esta medalla pertenece a cada familia gitana de este bendito pueblo”, destacan, poniendo en valor una herencia construida a lo largo de siglos de convivencia.
El texto incide en la profunda huella del Pueblo Gitano en la identidad utrerana, desde su papel en oficios tradicionales como la fragua, el campo o el comercio, hasta su influencia cultural, especialmente en el flamenco, considerado uno de los pilares del carácter de la ciudad. La hermandad recuerda además que esta aportación no siempre ha sido reconocida, aunque sí constante, y reivindica el papel de generaciones que mantuvieron vivas sus tradiciones pese a las dificultades. Este homenaje coincide con el 70 aniversario de la hermandad, una efeméride que en 2026 adquiere un significado especial al convertirse en depositaria de la máxima distinción que puede otorgar la ciudad.
“Utrera también es gitana”, afirma el comunicado, que concluye con un compromiso de futuro: custodiar la medalla no solo como una pieza de valor material, sino como símbolo del orgullo, la convivencia y la identidad compartida entre todos los utreranos.







