El pasado día 7 de marzo, a las 10:30 h. se celebró en las instalaciones del Museo Hospital Santa Resurrección de Utrera, el I Simposio de Artes Suntuarias en Andalucía, organizado por la misma institución, contando con la colaboración fundamental de la Fundación Caja Rural de Utrera. Durante alrededor de tres horas se pudo profundizar, de una forma puramente académica y científica, en investigaciones y aportaciones inéditas en el estudio del arte del bordado en estas tierras, desde el siglo XVI al siglo XIX. Un recorrido que marcaba su epicentro en la capital hispalense, pero que irradiaba con fuerza en esta misma villa. Una aportación fundamental para la Historia Andaluza, que busca consolidarse en el tiempo.

En este caso, este primer encuentro centró su atención en el ARTE DEL BORDADO, contando con auténticos especialistas en la materia que contribuyeron y aportaron datos inéditos y fundamentales para el conocimiento e historiografía de estas artes. El acto tuvo lugar a las 10:30 h. con la presentación de doña Sara Pérez de Nanclares Herranz, administradora y gerente de la Fundación Hospitalaria utrerana, en la que explicó la consciencia con la que nace esta iniciativa, así como el profundo vínculo que esta Casa mantiene con la historia y las artes. Fruto de ello nace esta propuesta que permita aportar y engrandecer el patrimonio histórico artístico andaluz, y con ello, también el utrerano, desde estas mismas instalaciones. Un espíritu que desde la apertura del espacio museístico ha quedado patente y que, sin duda alguna, se seguirá forjando en el tiempo. Un compromiso que se suma y complementa al principal motor de este cinco veces hospital, la obra social y benéfica.

Tras ello, abrió las primeras de las ponencias D. José Manuel García Rodríguez, (Sevilla, 1994) es conservador – restaurador de bienes culturales por la Universidad de
Sevilla, poseyendo además post grado en Historia del Arte impartido por la misma institución. Su carrera se centra en la investigación de las artes suntuarias enfocándose en la tipología textil. Con esta línea de investigación persigue poner en valor a los y las artistas del bordado erudito, así como su trabajo técnico. En esta ocasión centró su atención en la bordadora sevillana Antonia Bazo David, a la cual propuso como artífice del estandarte de la Virgen del Rosario de San Gil, hoy considerado como la pieza textil más antigu conservada en la Hermandad de Ntra. Sra. Esperanza Macarena de Sevilla.
Tras un breve descanso, con desayuno incluido, la palabra fue retomada por Pablo Pérez Díaz, Restaurador y técnico de la empresa CYRTA, dedicada a la conservación y restauración de tejidos antiguos desde el año 2016. Entre sus trabajos destacan los realizados para la Hermandades de la Macarena, los gitanos, o la Candelaria, entre otras. Igualmente han trabajado para instituciones como el arzobispado de Sevilla, la Universidad de Sevilla, o entidades como los Ayuntamientos de San Fernando, Jerez dela frontera y la fundación CaixaForum, entre otros. Para este primer simposio ofreció un estudio biográfico y artístico completamente novedoso y desconocido de Juan Bautista Carrasco y Alarás, bordador sevillano, con prominente obra en esta misma localidad de Utrera. De su mano pudimos conocer, no solamente a esta figura, sino la de todo un clan de artistas que, han configurado el bordado sevillano durante alrededor de dos siglos.
La tercera y última de las ponencias recayó en Jesús M. Mena García (1990), Archivero e Historiador del Hospital de la Santa Resurrección de Utrera, graduado en Farmacia e Historia del Arte, doctorando por la Universidad de Sevilla. Investigador, divulgador y también coordinador de este mismo simposio, que centró su temática en el mecenazgo artístico suntuario en el propio Hospital durante los siglos XVI y XVII. Durante su presentación se pudo descubrir algunos de los principales enseres textiles con los que contaba el espacio fundado por doña Catalina de Perea, desde la muerta de esta, hasta los últimos compases de la Edad Moderna. A lo que se sumó la presentación de maestros bordadores sevillanos desconocidos hasta el momento por la historiografía hispalense. E incluso, algo más significativo y raro, la existencia de una MAESTRA BORDADORA, DOÑA JUANA MARTÍN, que trabajó en este espacio, y en Utrera, en el año de 1556.
El acto se cerró con la despedida de la administradora, así como con la entrega del diploma de asistencia y de las actas de este simposio, fruto de la colaboración de ambas entidades utreranas. Se acaba de sembrar la semilla de una actividad que viene a engrandecer la historia del arte en general, y a Utrera en particular, teniendo como punto de partida nuestra propia localidad. Hasta el próximo año.







