En una entrevista realizada desde su despacho en el Ayuntamiento, el alcalde de Utrera, Francisco Jiménez, ha analizado los logros del pasado año y ha trazado las líneas a seguir por el equipo de gobierno en este 2026. Con el empleo y la vivienda como «problemas número uno y dos» de la ciudadanía, el primer edil confía en un año de consolidación de proyectos clave y mejora de los servicios públicos esenciales. Jiménez ha comenzado destacando la importancia de la transparencia y el contacto directo con los vecinos: “Una de las obligaciones de un responsable político es explicarle a la ciudadanía qué es lo que se hace, cómo se invierte el dinero público”, agradeciendo la labor de los medios de comunicación por ser el altavoz que transmite dichas informaciones.

El alcalde ha mostrado su satisfacción por el descenso del paro en la localidad, que actualmente se sitúa por debajo de los 5.000 desempleados (4.808 según cifras oficiales). Para Jiménez, la clave ha sido la colaboración público-privada y la formación específica: “Durante mucho tiempo se ha pensado en lo que eran las ayudas… pero lo más práctico es darle a una persona un empleo”. De cara a 2026, ha anunciado que se mantendrán programas como Activa-T y Emplea-T, además de fortalecer la FP Dual.
En materia de vivienda, tras «ocho años sin hacerse vivienda pública«, el alcalde ha destacado:
- La adquisición de 12 viviendas por parte del Ayuntamiento.
- La construcción de 38 viviendas en los Ruedos de Consolación (en colaboración con la Junta).
- El proyecto para 14 nuevas viviendas en régimen de alquiler en el Naranjal de Castillo (que quiere ser puesto en marcha este año).
- El hito histórico del barrio del Tinte, donde 250 familias han podido tener la oportunidad de adquirir la propiedad de sus casas, algo que espera replicar en Brigadas Internacionales.

Uno de los anuncios más esperados ha sido la inminente reapertura de la piscina cubierta de Vistalegre este mes de febrero, tras solucionar problemas administrativos. Pero, sin duda, el gran reto de 2026 es el nuevo contrato de recogida de residuos y limpieza viaria.
Jiménez ha sido tajante sobre la necesidad de este cambio, pasando de 60 a casi 100 trabajadores y eliminando el sistema de carga lateral que daña los contenedores. “El día que este sistema esté implementado, Utrera va a cambiar de una manera impresionante”, ha asegurado, además resaltar la nueva técnica de recogida de basura en la zona céntrica de la localidad eliminando el «actual bolseo», la compra de 16 nuevos vehículos y nuevos contenedores.
Respecto a las obras, el alcalde ha reconocido las dificultades técnicas y financieras de la reurbanización de «La Vereda», que ha tenido que dividirse en tres fases tras perderse los fondos europeos por errores en el proyecto original. La primera fase ya está adjudicada y las siguientes se acometerán con recursos propios.
Por otro lado, ha confirmado que la segunda fase del Parque Cristo de los Afligidos, con una inversión de 250.000 euros, dotará al espacio de alumbrado y juegos infantiles, con el objetivo de que esté abierto para el verano.
A pesar del «cinturón apretado» que supone el Plan de Ajuste del Ministerio de Hacienda (tras años sin presentar las cuentas), el alcalde espera aprobar los presupuestos de 2026 en febrero. Esto permitirá desbloquear subvenciones para asociaciones y clubes deportivos de forma más ágil que en años anteriores. También destacó la idea de impulsar la licitación para crear una caseta municipal fija que sirva tanto para centro cultural como instalación deportiva durante todo el año y no solo en Feria o el aparcamiento subterráneo en la antigua plaza de toros. Finalmente, Jiménez ha mirado al futuro industrial de la ciudad con optimismo, destacando la próxima puesta en marcha de la planta de Agralia, Scoobic o una empresa cervecera, todas clave para seguir impulsando el empleo local.







